Hoy me he encontrado una agradable sorpresa al entrar a google. Y es que este día han elegido conmemorar el 117° aniversario natalicio de Martha Graham (de quien ya había platicado antes en poesía corpórea III). Fué reconocida como la "Bailarina del Siglo", por sus innovadoras prácticas en la técnica y la coreografía, siendo una de las principales forjadoras de la danza moderna.
Bueno, si quieren ver algo más sobre ella, encontrarán muchas cosas en la búsqueda de google de Martha Graham
Pero en mi vida, Ya ha ocurrido un milagro. Vivo con la conciencia absoluta de ello. A cada amanecer (al menos después de despertar por completo, tras una taza de café) Recuerdo que existes Que me miras. Que nos amamos. Que estamos juntos. Y está red de neuronas cínicas Perfectamente condicionadas al mundo caótico Y cruel Hasta la última Vuelve a creer en los cuentos de hadas.
--> Los suspiros son aire, y van al aire… Gustavo Adolfo Bècquer Q uiero viajar contigo una vez más. Quiero meterme a esa boca de lobo que llaman metro y sentarme junto a ti en el atiborrado vagón, mientras bromeas con nuestros amigos. Se que me mirarás como lo has hecho muchas veces, con tus ojos demasiado húmedos, y que te responderé con un “te quiero” que saldrá mudo de mi mirada. Y tú seguirás riendo, tan campante como siempre. Tal vez entonces te separes de la plática para comentarme algo que has estado pensando, o tan sólo para pedirme que defienda tu opinión sobre lo bonita que era tu ex. Entonces me morderé las entrañas y hablaré lo menos posible, reprochándote en secreto tu inconsciencia. O tal vez tenga mejor suerte, y hablemos de un libro, un programa, o de lo maravillosa que es la vida, me escucharás alegre, e incluso hasta tome tu mano, y tú estrecharás la mía, emocionado. Puede que así nos quedemos por una o dos estaciones, hablando de los amigos, del tiemp...
Hoy acabé tirando un montonal de papel. Decenas de Mecánica Popular, Selecciones de Reader's Digest, enciclopedias técnicas de tomos coleccionables, hasta algunas Dudas y Agachados. Décadas de conocimiento y entretenimiento que, pese a dejarme un poco vacío el corazón, ya no tenían utilidad práctica. Recuerdo el primer instante en que la tecnología empezó a bailar sobre la tumba de las enciclopedias. Al menos en mi casa, eso fué por el año 2000, fecha en que mis tíos compraron una nueva computadora que incluía de regalo una copia del legendario Encarta 2000. Toda una enciclopedia (lo que mi abuelo guardaba en doce tomos de a medio kilo cada uno) dentro de un disquito de 10cm de diámetro. De niña yo hice la tarea con libros. Mi abuelo fue un hombre muy curioso y eso en su época significaba comprar mucho, mucho papel. Desde revistas de TVguía, pasando por historietas educativas (y no educativas) a libros de autoayuda, de opinión, psicología, cursos por correspondencia, enciclopedia...
Comentarios
Publicar un comentario
Siéntete libre de expresar lo que opinas